Para todos los que estés en lugares exóticos disfrutando de las merecidas vacaciones, os doy los buenos días. Para los que como yo, estéis en casa o trabajando, os traigo una novela para llevaros a esos lugares sin salir de casa. Vientos de traición de Christine Mangan.
Durante este obra conocemos a dos mujeres que comparten un pasado. Las dos estudiaron en la universidad juntas, y compartieron habitación durante esos años. Lo que empezó como una maravillosa relación de amistad entre dos adolescentes, acabó con hechos traumáticos sin resolver. Ahora cada una lleva su vida. Alice vive, o sobrevive en Tánger con su nuevo marido, y Lucy trabaja en Estados Unidos. Nada saben la una de la otra, hasta que un día Lucy decide ir a visitar a su antigua mejor amiga al exótico Marruecos.
Quiero empezar la entrada a mi opinión sobre esta novela explicando un poco su género. Catalogada como "En femenino" (género que no significa nada para mí, si alguien sabe lo que significa que por favor me lo explique) se trata de una mezcla entre drama y thriller. Con una carga sentimental muy fuerte durante toda la obra, y muchos misterios sin explicación, la escritora juega sin parar con nuestros sentimientos.
La historia comienza con la llegada de Lucy a Tánger y en los capítulos intercalamos la primera persona de Lucy y Alice. Estas dos protagonistas son completamente diferentes, y aún así necesitamos de los títulos de cada capítulo (uno es erróneo) con el nombre de cada una para saber quién sera la narradora. Esta ha sido una de las primeras pequeñas decepciones. Siendo protagonistas tan diferentes, el tono de cada capítulo debería bastarnos para identificar a la narradora, sin necesidad de que se nos nombre.
Poco a poco también vamos conociendo el pasado de cada protagonista mediante cortos flashbacks, que será lo que nos ayude a entender su relación actual. Las sorpresas van llegando en porciones pequeñas, pero intensas. Cuando comienzas a crearte tus propias impresiones de los personajes, la autora mete un flashback y te rompe todos los esquemas.
En cuanto a la ambientación, tengo que reconocer que he echado un poco de menos un papel más principal de un lugar tan emblemático como un Tánger de los años 50. También, aunque lo mencione en ciertos momentos, mayor mención del papel de la mujer en esas sociedades y en las universidades de Estados Unidos habría estado bien (ya que es género En femenino).
El estilo de escritura es fluido y sencillo de seguir. Se lee muy rápido, tiene muchos diálogos, pocas descripciones y un formato que ayuda a la lectura fácil. El trabajo de la traductora Pilar de la Peña Minguell también me ha resultado muy adecuado.
En conclusión, es una lectura para sacarte alguna lagrimilla si eres de lágrima fácil como yo. Una historia original, a la que quizá se le podría haber sacado algo más de partido, en especial en tema de ambientación. Se lee muy rápido y te deja dándole vueltas al coco durante horas.
¿Lo habéis leído? ¿Qué os ha parecido?



