viernes, 4 de agosto de 2017

Reseña: Recordadme quién fui - Lucia Herguedas Verdía

Hoy os traigo la segunda parte de Sin pruebas no os creeré, Recordadme quién fui, una historia de fantasía ambientada en la actualidad. Como ya sabéis, escrita y autopublicada por Lucia Herguedas Verdía.

Tras ser secuestrada por Biagio Incerto, Heta es sometida a la tortura para confesar la combinación de la bolsa de la máscara mágica. Biagio Incerto busca pactar con los espíritus para obtener su propio don, pero al precio de que los espíritus sean liberados. Esto traería como consecuencia el fin del mundo. Wapasha, Lobo y Eva se reúnen en Berlín con los demás pieles rojas a pesar de las órdenes de Sakima. Eva intenta con todas sus fuerzas recuperar sus recuerdos, Lobo es la clave. Los pieles rojas quieren rescatar a Heta y a Nidawi y evitar que El Gran Enemigo utilice la magia de la máscara en propio beneficio. Se nos revelará cómo Biagio Incerto llegó a ser lo que es, cómo se creo la máscara mágica y la Tribu del Lago. Una reflexión sobre la venganza, la justicia, el amor, la esperanza, el sacrificio, el heroísmo y la entrega a los seres queridos.

Esta historia empieza justo en el punto en el que acabó la primera parte. Así que, por si no os habéis leído la primera parte, os hago un breve resumen:
Nuestra protagonista, Eva, una joven profesora amante de la historia que vive en Galicia, conoce a un chico y de un día para otro su vida da un giro de 180º. Tras un fallido intento de secuestro, es rescatada por unos hombres de origen amerindio. Estos hombres, pertenecientes a la tribu del lago, le contarán su historia y le mostraran que ella no es solamente quién ella cree ser. La tribu del lago fue maldita por los dioses a reencarnarse una y otra vez, recordando cada vida pasada, y sin poder descansar en paz. Y ella es la clave para deshacer esa maldición.

(SPOILER) Ya que en la primera parte nos dejan con los dientes largos, justo en mitad de la acción, con varios protagonistas cercanos a la muerte, y otros sin saber que hacer… en esta segunda parte descubriremos por fin el futuro de cada uno.

Antes de nada, decir que este es un libro que por mucho que nos explique y nos ponga en situación al inicio de la historia, no tiene ningún sentido leérselo sin haber leído el anterior. 

En esta segunda parte de la historia conocemos más a fondo el origen de la tribu, y en especial de uno de los elementos más mágicos de la historia, la máscara. Se nos cuenta en capítulos intercalados y separados del desarrollo de la novela, pero es fundamental para entender la historia por completo. De esta manera conocemos un nuevo personaje y nuevas tribus. Está contado en “modo leyenda” y parecen historias cortitas, de estilo mitológico. Quitando esta parte, el resto del libro es acción, el desenlace de la historia entera.

La novela está bien narrada y sigue la dinámica de Sin pruebas no os creeré, aunque en este caso es más rápida y con más diálogo. Como ya conocemos a los personajes, la lectura se hace más cercana y amena.

Siguiendo la línea de la reseña de la primera parte, esta historia me ha gustado mucho, los elementos mágicos, unidos al misticismo y la ideología de los indios americanos y el hecho de que todo esté ocurriendo en la actualidad me encanta. Todo se hace mucho más realista y te da la sensación de que puede estar ocurriendo en este mismo instante. Aun así, he echado un poco en falta algunos elementos de la primera novela, el amor por la naturaleza, la lealtad… por mucho que sigan estando presentes parecen haber pasado a un segundo plano, especialmente en la historia del origen de la máscara, donde opino que deberían ser más visibles.  

Por sorprendente que pueda parecer, mi personaje favorito no ha sido ni Eva, ni su maravilloso hombre-lobo, ni Nidawi, ni nuestro jefe; ha sido Heta. En la primera parte la conocemos de una forma más impersonal; la conocemos como hija, como portadora de la máscara, como ninja… pero esta vez la vemos sufriendo, en sus peores momentos y demostrando su valentía. Un personaje muy tierno y muy fuerte, con el que más he conseguido empatizar.

Quizá uno de los pocos fallos que le puedo sacar a la novela, es que para mí hace falta un epílogo. El final me ha gustado bastante, cosa que no se puede decir de la mayoría de los finales, pero me falta algo más, un “Y unos años más tarde…”. ¡Quizá solo sea que la historia me ha gustado demasiado para aceptar que se haya acabado, y que toca esperar para la tercera parte!

Por último, darle muchas gracias a la autora por confiar en mí y mandarme estas historias, y animarla a seguir escribiendo. Estoy deseosa de leer La reina del aquelarre, la tercera parte de esta historia.

¡Ah! Y para todos los que me lo comentasteis con la primera parte, yo también coincido en que las portadas dan algo de yuyu, pero sin duda la historia que llevan dentro, merece la pena!


¿Qué os ha parecido? ¿Lo habéis leído?